Este artículo tiene como objetivo reflexionar sobre las posibles contribuciones de los estudios decoloniales en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia. Se cree que problematizar la perspectiva eurocéntrica que marca la enseñanza de la Historia y presentar otras miradas, otras historias, visibilizando voces históricamente silenciadas, puede contribuir a abarcar las diferentes experiencias constituyentes del patrimonio histórico-cultural de las sociedades sin jerarquizarlas. La propuesta metodológica consistió en establecer un diálogo entre la BNCC (Base Nacional Común Curricular) y el pensamiento decolonial, de forma a potenciar una formación más crítica. Se concluyó que, al recurrir al pensamiento decolonial, se puede potenciar lo que la enseñanza y aprendizaje de la Historia ofrece, posibilitando problematizar las narrativas coloniales y abrir espacio para la construcción de una educación histórica más justa, democrática y emancipatoria.